Nos propusimos construir un ERP moderno que no obligara a las pequeñas y medianas empresas a caer en la trampa clásica de «monolito o nada». Los sistemas listos para usar como SAP u Odoo traían costes de licencia empresarial o requerían meses de personalización para adaptarse a los flujos reales de trabajo.
Nuestra tesis era simple: dividir el problema en servicios pequeños y desplegables de forma independiente desde el primer día — incluso cuando cada instinto de un equipo pequeño dice que lances un monolito modular y extraigas después. Catorce meses después, ese compromiso ha moldeado cada decisión técnica y operativa que hemos tomado desde entonces.